Científicos descubren una «herramienta invisible» que perdura 14,000 años y revela la memoria de la salud de nuestros suelos
Un equipo internacional de investigadores ha identificado una proteína del suelo capaz de actuar como un «reloj biológico» para reconstruir la salud de los ecosistemas durante milenios. El estudio, publicado en la revista científica Catena, demuestra que la proteína del suelo relacionada con la glomalina (GRSP) se preserva en suelos durante al menos 14,000 años, ofreciendo una nueva herramienta económica y eficaz para reconstruir el impacto del clima y el ser humano en el paisaje.
Un hallazgo sin precedentes en Galicia
La investigación se centró en Monte Paradela (Pontevedra), una zona rica en arte rupestre donde los científicos analizaron un perfil de suelo de más de dos metros de profundidad. Los resultados revelan que la glomalina (una proteína producida por hongos que viven en simbiosis con las raíces de las plantas) es un indicador directo de la salud del hábitat.
Principales descubrimientos:
- Memoria Milenaria: El estudio confirma, por primera vez, que esta proteína se mantiene intacta en suelos terrestres desde finales de la última Edad de Hielo (hace 14,000 años), resistiendo la degradación natural.
- El Bosque como Símbolo de Salud: Los niveles más altos de glomalina coinciden con periodos de bosques maduros de robles y abedules, lo que indica ecosistemas estables y suelos de alta calidad.
- La Huella Humana: La investigación detectó caídas drásticas en la proteína hace unos 3,000 años, vinculadas a la deforestación, el uso de incendios y el pastoreo, que degradaron la salud del suelo mucho antes de la era industrial.
- Eficiencia Científica: Analizar esta proteína es más rápido y económico que los métodos tradicionales como el estudio del polen, permitiendo una evaluación directa de las funciones vitales del suelo.
Una nueva herramienta para el futuro
«Mientras que otros indicadores nos dicen qué plantas crecían en el pasado, la glomalina nos cuenta cómo de saludable era ese sistema», explica el Dr. Oscar Serrano
Este avance permite no solo entender el pasado, sino también informar sobre la gestión y restauración de suelos actuales frente al cambio climático.
El equipo de investigación, liderado por la Universidad Edith Cowan (Australia) y el Centro de Estudios Avanzados de Blanes, con la participación de instituciones españolas como el CSIC y la Universidad Complutense de Madrid, destaca que este método podría aplicarse ahora en otros entornos como turberas y sedimentos de lagos en todo el mundo.
Werner, A., López-Merino, L., Kaal, J., Ferro-Vázquez, C., & Serrano, O. (2026). Glomalin-related soil protein in colluvial soils as a proxy for reconstructing millenary changes in landscape and soil health. CATENA, 273, 110392. https://doi.org/10.1016/j.catena.2026.110392



